Sunday, December 17, 2006

Ingobernables

¿El anarquista nace anarquista, o se forma como tal? Obviamente, nuestra filosofía, y nuestro pensar no cree que algunos nazcan mejores que otros. Pero, ¿Qué será lo que hace que solo algunas minorías de subleven a lo establecido, siempre cuestionándose todo, y nunca aceptando lo que creen mal? ¿Qué condición particular logrará que solo algunos, sin estudios ni conocimientos sobre anarquismo, se comporten como fieles adeptos a ésta filosofía?

En mi pensamiento personal, creo que es un conjunto de factores. No nacemos anarquistas, pero un conjunto de factores externos e internos nos llevan a descubrirlo antes que otros.

Pasemos al lado de los estímulos. Un niño al que se le cría a base de castigos u opresión, puede reaccionar de dos formas, como nos enseña la psicología: puede ser retraído, conformista, y acatar todo lo que le dicen: en teoría, una máquina explotable más del sistema. O, puede reaccionar de manera rebelde: estallará su personalidad, revelándose contra quien lo oprime, contra lo que no cree justo, y, a veces, simplemente buscando el pánico en la gente “normal”.

Así, un conjunto de factores positivos, nos llevan a una actitud anarquista. Si el conjunto de factores externos e internos son “buenos”, o favorables, volveremos a la condición humana original: anarquismo.

Pensemos en los conformistas extremistas aquellos necios que nos apuntan con el dedo, sin conocer lo que les rodea:

La mayoría de nuestra población se declara católica (y no hablo de una división fronteriza llamada país, sino de nuestra gente, nuestra humanidad). Fueron bautizados, realizaron los sacramentos, etc. Pero, ¿hay poder de decisión cuando se es un bebé? Personalmente, soy bautizado en la iglesia católica cuando no tenía una conciencia totalmente madura para decidir. Y, realicé mi primera comunión en contra de mi voluntad. Sin embargo, otros factores de crianza conllevaron a que pudiera conocer o plasmar mi ideal en un nombre: anarquía.

Creo que estos factores se deben a la libertad. Aunque no gocé de una educación libertaria, puedo agradecer a mi familia el que siempre se me permitió escoger en decisiones que me afectaran de manera directa. Ese es un factor fundamental: cuando la familia ya no es la “autoridad”, sino que es el estado, el político, etc. Es cuando no gozamos de los privilegios originales de nuestra educación, y crece en nosotros un deseo de justicia.

Comenzamos quizás con la democracia liberal. Exigimos participación en el voto. Sin embargo, comprendemos que el camino de la actual democracia nunca beneficiará al pueblo. Es allí, cuando negamos las autoridades, los opresores, los señores de verde que tanto fastidian, etc. Es cuando despierta en su esplendor nuestra facultad de INGOBERNABLES.

Es por eso que creo, que un anarquista no nace como tal. Al menos en esta sociedad los que se manifiestan como anarquistas, no han nacido con esta hermosa filosofía en sus mentes, sino que han debido encontrarla en su interior, y darle un nombre.

No estoy diciendo que el anarquismo vaya contra la naturaleza del hombre.

Es algo difícil de explicar. El hombre es por naturaleza anarquista. Eso está más que claro. Pero, en esta sociedad actual en la que este instinto de antiautoritarismo es cohibido desde el día en que nos registran en el “Registro civil”, es un ambiente que no es propicio a descubrir lo que llevamos dentro. No se dan condiciones para que descubramos nuestro interior.

Es por ello que señalo, que el hombre actual, debe de buscar mediante una lucha la verdad. Y nosotros, los que ya hemos descubierto la verdad (no me gusta usar este concepto tan amplio y lleno de debates e ideas confusas), tenemos el deber o misión de entregar la verdad a las mentes drogadas de los demás.

Es así, que nuestra lucha tiene su principio en el primer momento en que leemos la hermosa palabra “anarquía”.

Desde el momento en que despierta nuestra conciencia;
Desde el momento en que comienza nuestra investigación;
Desde el momento en que concordamos con esta ideología;
Desde el momento en que nos sentimos identificados;
Desde el momento en que volvemos a armonizar con nuestra naturaleza humana;
Desde aquel momento, es que comienza nuestra lucha…




Siempre inconformistas…
Nunca dejaremos que el progreso social se estanque.
Lucharemos por la verdad.
Luchamos por la verdad!

Ahora y siempre
Que flameen las banderas negras…
Y que el pueblo, viéndose realizado grite:
SALUD Y ANARQUÍA!!!

Pd: Más que celebrar la muerte de Dn Pinocho, celebro el que la gente este tomando conciencia que los cambios son posibles. Así como el pueblo escogió el NO algún día, es como escogerá la anarquía en vez de la pua democracia liberal.

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