Discriminacion escolar a los anarquistas
En el momento de escribir estas líneas, como joven secundario que soy, me encuentro suspendido en mi establecimiento educacional por 3 días. Además, tengo estricta condicionalidad. La decisión fue tomada, aparentemente, por un acto de torpeza que realicé: vaciar un extintor en mi colegio.
Si lo se. Idiota. Siempre e sido muy llevado a mis ideas, y creo que esto me impulso a este tonto acto. La verdad es que les cuento todo esto, por una verdad que hay de fondo. En el momento en que se me cita el apoderado para aplicar sanciones y toda esa palabrería asquerosa, sale a flote el tema del anarquismo. Imaginen mi sorpresa al escuchar de la boca de mi “estimado” profesor jefe, frases como: “su hijo está en un grupo anárquico”… “escribe en contra del colegio, y por ende, podemos toar acciones legales en su contra” (claro que todas estas palabras, con un vocabulario acorde a la ocasión).
Sentí rabia… experimente nuevamente ese odio al opresor. Quizás no odio a la persona, ya que era regida por parámetros que otro, con más poder establecía, sino que odio a la actitud de poder de intolerancia. ¿Cuál era el motivo? ¿Mi acto de violación a la infraestructura escolar? ¿O era todo esto un pretexto para dar a conocer la apatía que sienten contra la anarquía?
Termine desistiendo. Asumí mi responsabilidad, aunque, nunca negué mi posición frente al anarquismo. Creo que le debo mucho al anarquismo como para darle vuelta el rostro, y lamer cobardemente la mano del opresor.
¿Y que podemos concluir de esto? Que el joven secundario, sólo por su posición de anarquista, sufre una persecución. Creo que también es algo lógico: el que me oprime nunca será beneficiado con mi actitud de rebeldía. Al colegio como tal, le conviene un alumnado drogado en su conformismo, que acepte y acate todo lo establecido sin cuestionar nada, ya que el día (quizás muchos años posteriores a mi muerte) en que toda la sociedad tome conciencia de el por que de las cosas, va a ser el día en que el opresor se ahogará en su falta de tolerancia, en su opresión desmedida, y se lamentará de no haber erradicado antes a los primeros revolucionarios que dieron pie a lo que conocemos como bendita REVOLUCION SOCIAL.
Entonces, finalizando mí breve escrito… ¿existe una persecución, y extrema opresión a los jóvenes anarquistas secundarios? SI EXISTE!!!
Y quien sea tan valiente, o tan idiota como para negarlo, que sea tan amable de defender su postura en un comentario, o dirigiéndose a mi de manera personal.
Un grito fuerte, orgulloso y claro de…
SALUD Y ANARQUIA!!!
Bueno, este tema lo aborde debido a dos cosas: explicar lo que me había sucecido (y que aún me sucede), y por que me comprometí a hacerlo en mi escrito "neo anarquista".




